Estimados visitantes,
Cuando les doy la bienvenida a “mi hotel”, estas palabras tienen mucha importancia en muchos sentidos. Comencé en el Castell Royal en 1975 como camarero, gané experiencia en diversas funciones, realicé estudios de Turismo y hoy soy el director de un hotel del cual conozco cada centímetro cuadrado. Naturalmente ha cambiado mucho durante todos estos años, la casa ha sido modernizada y renovada. En todo ese tiempo e independientemente de la función que estaba realizando, hay un aspecto que siempre me ha interesado mucho: El contacto directo con los huéspedes.
Primero porque así es mi carácter, y segundo porque me ayuda a responder a los deseos y necesidades de los clientes y encargarme de que el hotel les resulte un buen hogar vacacional. A Usted, que aún no conoce el Castell Royal, le voy a desvelar cuáles son las cualidades del hotel que mis clientes aprecian particularmente. Primero mencionan la ubicación privilegiada directamente delante de la playa. A veces me imagino cómo debe ser llegar por la noche, instalarse, despertarse la mañana siguiente, abrir la ventana y ver el panorama por primera vez a la luz del día. Es una vista que roba el aliento, e incluso a mí, que llevo décadas trabajando aquí, me sigue fascinando.
Luego la tranquilidad y la buena situación en cuanto a otros atractivos. A una distancia de no más de 8 Km, los golfistas encuentran cuatro campos. Y los padres pueden relajarse: la playa es muy segura, la profundidad del agua aumenta muy poco a poco.
Habría mucho más que contar. Seré breve: Es un hotel vacacional ideal en una bahía ideal.
¡Le espero con ilusión!
Cordialmente,
Ángel del Río